7/3/08

Santiago Montero Díaz. Cervantes, compañero eterno.

A día de hoy no es digno expresar juicio alguno, que no sea un "juicio ejecutivo", en relación al reciente asesinato separatista. Descanse en paz.
Pero no es posible soslayar el cuerpo presente, que arroja por sus heridas abiertas la cuestión por lo que somos... y ni sombra de lo que éramos. Prefiero no hablar. Me acuerdo simplemente de una referencia que hacía D. Santiago Montero Díaz, al comentar el libro de Francesco Orestano I valori umani, publicado en 1907. En su libro, Orestano aducía un texto de Troilus and Cressida, como prueba de una intuición poética en que se planteaba la cuestión por la objetividad o subjetividad de los valores, con tres siglos de anterioridad a su planteamiento filosófico. El texto de Shakespeare reza como sigue:
Troilo. ¿Qué valor puede tener una cosa sino el que queramos darle? Héctor. No; el valor no depende de la querencia individual; tiene su propia estimación y dignidad, que le compete no menos en sí mismo que en la apreciación del hombre.
Acaso con mayor claridad - recuerda Montero Díaz - puede leerse en nuestro D. Quijote lo que sigue:
Luscinda a Cardenio. Cada día descubro en vos valores que me obligan y fuerzan a que en más os estime.
Cervantes señala, en suma, una calidad incorporada a acontecimientos y personas cuya estimación se impone forzosamente una vez son descubiertos. Pero "
ahora hay muchos ciegos en España"; escribió Dª Pilar Ruiz Albisu. ¿En qué rincón de la historia perdieron los españoles la visión clara de la calidad de las cosas?

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