28/1/09

Brindis de J. Chamberlain en el Congreso de las Cámaras de Comercio. 10 de junio de 1896 (y una coda)

No hay la posibilidad de renovar el mundo, es sólo otra crisis de ciclo en el curso sin horizonte del tiempo nuevo.

"Me levanto para brindar esta tarde y bebo por el Comercio y por el Imperio. Es un brindis ¡señores! en el que se contiene todo un mundo, en el que se hace un llamamiento a nuestra imaginación lo mismo que a nuestros intereses materiales, y que, sin embargo, se puede condensar en una sola palabra, porque los dos términos son sinónimos, y el Impero para repetir una frase célebre, es el Comercio"
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"Hay una palabra que yo dudo en pronunciar porque temo, al llegar al término de mi carrera, comprometer mi buena fama de práctico hombre de Estado. Se me dice que mi Federación Imperial es un vano sueño. Si este sueño se ha impuesto a todo el orden de la raza inglesa es porque invoca no sólo a los elevados sentimientos de patriotismo, sino también a todos nuestros intereses materiales... La unidad del Imperio la recomienda el patriotismo, pero nos la exige el interés. Nuestro primer deber, como hombres de Estado, consiste en establecer para siempre esta unión sobre la base de nuestros intereses materiales..."
(J. Chamberlain 6. XI. 1895)

26/1/09

C. Schmitt

Plenitud de dos líneas. Venero para hermeneutas:
Como para el principio de la vida familiar es condición la tierra, base y terreno estable, así, para la industria el elemento natural, que desde fuera la anima, es el mar
(La contraposición planetaria entre oriente y occidente y su estructura histórica)

24/1/09

C. Lévi-Strauss. 1972

Un arcano, sin duda, de desarrollos posteriores que, aunque afines, son problemáticos. El estructuralismo francés se ha desenvuelto en direcciones muy cuestionables. Pero escúchese al ancestro y veamos si habla o no en términos asimilables.

1972. Entrevista con Claude Lévi-Strauss.

22/1/09

Marcel-François Lefebvre



Perdón y Remisión




Carta de Su Santidad Benedicto XVI sobre la remisión de la excomunión de los cuatro obispos consagrados por el Arzobispo Lefebvre.


"En nuestro tiempo, en el que en amplias zonas de la tierra la fe está en peligro de apagarse como una llama que no encuentra ya su alimento, la prioridad que está por encima de todas es hacer presente a Dios en este mundo y abrir a los hombres el acceso a Dios. No a un dios cualquiera, sino al Dios que habló en el Sinaí; al Dios cuyo rostro reconocemos en el amor llevado hasta el extremo (cf. Jn 13,1), en Jesucristo crucificado y resucitado. El auténtico problema en este momento actual de la historia es que Dios desaparece del horizonte de los hombres y, con el apagarse de la luz que proviene de Dios, la humanidad se ve afectada por la falta de orientación, cuyos efectos destructivos se ponen cada vez más de manifiesto.
(...)
Por tanto, si el compromiso laborioso por la fe, por la esperanza y el amor en el mundo es en estos momentos (y, de modos diversos, siempre) la auténtica prioridad para la Iglesia, entonces también forman parte de ella las reconciliaciones pequeñas y medianas. Que el humilde gesto de una mano tendida haya dado lugar a un revuelo tan grande, convirtiéndose precisamente así en lo contrario de una reconciliación, es un hecho del que debemos tomar nota. Pero ahora me pregunto: ¿Era y es realmente una equivocación, también en este caso, salir al encuentro del hermano que “tiene quejas contra ti” (cf. Mt 5,23s) y buscar la reconciliación? ¿Acaso la sociedad civil no debe intentar también prevenir las radicalizaciones y reintegrar a sus eventuales partidarios –en la medida de lo posible- en las grandes fuerzas que plasman la vida social, para evitar su segregación con todas sus consecuencias? ¿Puede ser totalmente desacertado el comprometerse en la disolución de las rigideces y restricciones, para dar espacio a lo que haya de positivo y recuperable para el conjunto?
(...)
A veces se tiene la impresión de que nuestra sociedad tenga necesidad de un grupo al menos con el cual no tener tolerancia alguna; contra el cual pueda tranquilamente arremeter con odio. Y si alguno intenta acercársele –en este caso el Papa- también él pierde el derecho a la tolerancia y puede también ser tratado con odio, sin temor ni reservas."

4/1/09

Declaración. Proyecto (2)

El extracto de un fragmento no es gran cosa como declaración. Además el fragmento en cuestión que suele titularse como figura debajo ("El más antiguo programa del sistema del idealismo alemán"), pero que carece originalmente de otro título que el de "Proyecto", parece ser un curioso producto: redactado por Schelling e inspirado por Hölderlin en 1795, habría sido copiado por Hegel en 1796. Este fragmento entresacado de un texto arduo, como corresponde a tal circunstancia, constituye toda la declaración, porque el resto del fragmento dispone a un idealismo romántico inaceptable, aunque no deja de ser un fragmento.
Este texto sintetiza en forma de "declaración" mi reacción a la lectura de lo que podría considerarse la posición oficial de la escuela del materialismo filosófico ante el cristianismo. Semejante posición doctrinal figura en el número 39 de la revista "El Basilisco", que es el primero cuya portada reza: "El Basilisco. Revista de materialismo filosófico". La discusión del artículo en cuestión desborda la capacidad que ofrece este lugar y este momento y, desde luego, humildemente reconozco que compromete la mía propia, es decir supone un reto que no me parece que pueda disculparse, y en cualquier reto se esconde un riesgo.
Son muchas las cuestiones que el texto de D. Javier Pérez Jara (Europa y Cristianismo: Análisis del surgimiento del fenómeno cultural cristiano y su desarrollo histórico) plantea. Y es que, en efecto, son muchos y determinantes los problemas que arrastra la oposición frontal que quiero solamente presentar aquí, confrontando el anterior fragmento de un programa idealista con el texto que concluye el artículo de Pérez Jara, y que procede de G. Puente Ojea. Éste escribe:

"Perseverar en ciertos hábitos ancestrales de fabulación y fantasía equivale a seguir confinándose arbitrariamente en el universo del mito, con grave daño generalmente para una comprensión racional y objetiva de nosotros mismos y el mundo que nos rodea"

Es evidente, creo, que la elección del fragmento idealista y su tríada de "autores" simboliza una completa oposición a la doctrina oficial del "materialismo filosófico" en relación a esta "cuestión del mito", una oposición que requeriría medir la distancia sine ira et studio. Por lo demás, guardo la impresión de que esta doctrina oficial, en cuanto publicada en el órgano que sirve de expresión al sistema, podría encontrar una oposición que no dejara de contar con buena parte de las piezas del sistema mismo, elaborado en las obras de Gustavo Bueno Martínez. Es cierto que sometidas a un proceso de resolución y composición acaso tan severo que pudiera no ser reconocido por el propio autor. Eso que, precisamente, sucede con el Dios de los filósofos según la consabida anécdota, atribuida a D. Juan Valera por el propio G. Bueno, quien afirmaba que al Dios de los filósofos no lo reconocería ni María Santísima "con ser su madre".

El más antiguo programa del sistema del idealismo alemán. Proyecto (1)


"(...). Al mismo tiempo oímos con frecuencia que la muchedumbre tiene que tener una Religión sensible. No sólo la muchedumbre, también el filósofo tiene esta necesidad. Monoteísmo de la Razón y del corazón, politeísmo de la imaginación y del arte ¡esto es lo que necesitamos!..."
(Hölderlin, Schelling, Hegel)