29/3/09

Confesiones.

Una entrada breve para elogiar al bruto. Darse aires de filósofo con conciencia de ser atraído sobre todo por el pasto verde, por la dulce mañana de verano y el agua fresca. Luego pensarlo detenidamente y fruncir el ceño, consiguiendo un gesto propio del obscuro Heráclito. Sorprendente: dárselas de pensador para descubrir lo que has sabido desde el regazo materno. Que es el pasto verde, la dulce mañana y el agua fresca... El hombre más feliz del mundo es un tal Aglao Psofidio que cultiva su huerto en un rincón de Arcadia, dicen que respondió Pan al rey Midas. Las verdades más inmediatas te cuestan la vida, años de afán para definir la punta de tu nariz. Discúlpen que me agache, ignoro las estrellas, busco el pasto verde y el agua fresca, es una dulce mañana veraniega.

PD. Es que ando dándole vueltas a la idea de familia.

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