22/6/11

Maternidad y Matrimonio.

En el extremo de la era fármaco-pornográfica las concepciones otrora radicales y críticas aparecen cargadas del inconsciente peso de la tradición. En esta casa de locos a punto de convertirse en jauría humana se ha olvidado la fuente de toda responsabilidad, el lugar de donde nace la estructura personal capaz de responder, culpar y perdonar. Pero el liberado de la culpa no presenta el rostro del artista metafísico, no tiene el ademán soberbio del superhombre, sino la cara imbécil y sin gesto del hedonista sin corazón que cree tener derecho a todo, desprendido de toda responsabilidad. Ególatras diminutos pero afirmativos, enfáticos y seguros de sí, técnicamente avezados, prácticos de la depredación y de la huida, especialistas sin espíritu que practican mecánicamente ceremonias y rituales, concebidos como meros instrumentos de relación social, cuyo escondido fondo entienden siempre en términos económicos. Son los mejores doctrinarios del marxismo vulgarizado aunque puedan ser emprendedores que, como generadores de trabajo, piden un reconocimiento social, sin dudar jamás de su derecho inalienable al beneficio. Tras el escudo de su pecho el mismo hueco metafísico que ha horadado la existencia de las nuevas masas de viejos adolescentes, emancipados por siglos de pedagogía crítica. Irresponsabilizados, soberbios y hastiados. 
El grado que la liberación ha alcanzado no permite albergar esperanzas, el mundo está tomado por esta neoplasia egolátrica que ha vencido el último centro de resistencia comunitaria, el centro explosivo de la comunidad: la familia. La familia no es mero agente de socialización, y si no reparamos en su pavorosa dimensión generativa - creadora - malentendemos su enorme poder constituyente.

"La influencia efectiva de la sociedad sobre el individuo comienza, si no ya antes, con el nacimiento; así pues, desde el día mismo en que tiene lugar éste. No es nuestra intención dilucidar aquí lo que la salud de la madre, la alimentación y el cuidado del niño significan para su futuro físico y psíquico. Todo esto depende en gran medida de la riqueza del país, del nivel alcanzado por la ciencia, del nivel social de los padres. Tras los primeros meses se convierte en decisivo algo de lo que todos hablan pero pocos describen con alguna exactitud: el amor maternal. Un amor que no consiste en el sentimiento, pero tampoco simplemente en la reflexión, que debe encontrar su expresión adecuada. El bienestar del niño y la confianza que puede tener en las personas y cosas de su entorno dependen ampliamente de la amabilidad serena, y a la vez fluida, del calor y de la sonrisa de la madre o de la persona que ocupa su lugar. La indiferencia y la frialdad, los gestos abruptos, el desasosiego y la desgana de quien lo cuida pueden perturbar para siempre la relación del niño con los objetos, con los hombres y con el mundo; pueden dar lugar, en suma, a un carácter frío, incapaz de reacciones espontáneas (...) la madre oprimida por preocupaciones y negocios externos ejerce una influencia distinta a la deseada. En el primer año de la vida, antes de ser capaz de reflexionar y de distinguir entre sí mismo y el entorno, la persona es determinada ya en muy alto grado socialmente hasta en los matices de su ser que no se desarrollarán sino mucho tiempo después. (...). Gestos y ademanes, el tono de la voz, el modo de andar, todo ello toma cuerpo en el niño como eco de la expresión de adultos queridos y admirados. Las reacciones anímicas son adquiridas, si no en lo que afecta a su contenido, sí en su forma; y si la rígida seperación en el análisis de una obra de arte lleva ya al error, tanto más ocurre eso mismo en la interpretación de los sentimientos humanos. Duelo y felicidad, el respeto y la devoción dados y recibidos, el recelo y la entrega surgen paralelamente a la representación de gestos y ademanes, puesto que "lo que está fuera, está dentro", como dice Goethe. Lo que con tanta facilidad se registra como marca anímica se retrotrae en parte decisiva a impresiones y reacciones de la primera infancia, y es reforzado y modificado leugo pro las circunstancias y acontecimientos de los años posteriores. (...).
La posición social de los padres, las relaciones que mantienen entre sí, la estructura interior y exterior de la familia y, de modo mediado, la constitución de la época, globalmente considerada, desempeñan ahí un papel. El carácter de un individuo no resulta menos determinado por el tiempo, el lugar, las circunstancias, en que se desarrolla, que por el lenguaje que habla y que ejerce, como tal, poder sobre su ser y le influye en el pensamiento, al igual que las circunstancias políticas, la libertad o la esclavitud, y su religión. " 
(Horkheimer, 1957)

Ahora bien, el tronco carnal de la genética potencia familiar arraiga en el encuentro generativo, es decir, matrimonial de un hombre y una mujer; sólo así se entiende la figura trágica del encuentro estéril, yermo, intrascendente. Pero cada vez más el contrato define los términos de la asociación conyugal y en las condiciones de la nueva era la constitución personal modifica su figura o, más bien, se desfigura abriendo paso a un hombre sin naturaleza, ni condición. Un hombre infinitamente plástico y capaz de todo por lo mismo que no es nada. No puede exigírsele responsabilidad porque su acción sólo puede valorarse en términos técnicos: conducta fallida, habilidad instrumental, rendimiento emocional. Es el efecto final del avance de esta hiperplasia sobre la matriz elemental de la realidad antropológica. 

"La transformación del individuo es tan sólo la otra cara del cambio social. No ha quedado únicamente atrás el fundamento que mantenía unida a la familia, sino también el sentido de los rasgos y características que emanaban de él. (...). Las relaciones tanto públicas como humanas se han convertido en una especialización para expertos; en el siglo XVIII se escribían tratados breves sobre la forma de tratar a los seres humanos, en el XX hay profesionales del tema. (...)
Siguiendo a Aristóteles, la gran Escolástica aún define la generatio feminae en términos negativos... El  hombre era el ser perfecto, la mujer mas occasionatus, una suerte de hombre inferior, por perfecta que pudiera ser la comunidad, la virtud de la mujer es de índole servicial, referida al hombre... (...). Su papel paciente, opuesto a toda justificación posible, la capacitaba al mismo tiempo para sustraerse a la alienación y representar lo otro en la sociedad deficiente. En el momento de la transición de la vieja a la nueva servidumbre le era dado convertirse en imagen de la naturaleza no afectada por los fines calculados, y tanto si se oponía como si se conformaba, este momento ha determinado su figura para la época burguesa. Renunciando a centrarse en su propia vida y siguiendo olvidada de sí, al hombre, la joven se encuentra consigo misma. La posible desobediencia a la familia y a la sociedad, que la educaba y determinaba para servir pone indudablemente en pie con el amor, su capacidad, en fin, para amar contra las reglas del mundo, no ha conformado sólo un elemento sino el rasgo dominante en la figura de la muchacha joven e incluso de la madre; ha troquelado tanto su ser interior como sus características externas... (...) pero aún sin haber alcanzado la emancipación la joven puede tomar, en la sociedad manipulada, decisiones similares a las del hombre. Lo que toma cuerpo y se desarrolla en la figura expresa que tiene en sí lo nuevo no son rasgos de ayer que hubieran podido sustraerse en alguna medida a la cosificación, sino las propiedades y características actualmente necesarias. La mujer tiene que gobernar su vida. El amor, que ya no es tan decisivo, se aproxima a la camaradería. El matrimonio no representa ya un corte tan profundo. La identidad de mujer y sexo se pierde, se convierte en sujeto económico en un sector de la división del trabajo, también en la administración del hogar. No sólo se desdibujan las diferencias entre las capas sociales, sino también entre los estados pre y postmatrimonial. Las relaciones entre los partners tienen que ir en el matrimonio acompañadas ante todo del éxito, como los de los teams en la industria y en el deporte. Si el matrimonio se revela como excesivamente difícil o problemático, puede ser disuelto y tal vez funcione mejor con otro partner, todos se convierten en materia fungible y esto pasa, a su vez, a influir asimismo, de rechazo, en las relaciones entre los sexos antes del matrimonio. Se convierten en más uniformes, más prácticas, menos decisivas. El mundo de las máquinas, que va consiguiendo en la sociedad actual que el humano se le asemeje cada vez más, la introducción de aparatos y del principio del lucro en la existencia privada, priva de toda actualidad histórica a las tragedias del amor romántico, por mucho que en la época de las decisiones rápidas no resulten raras. La joven y el joven, a quienes el sexo pone en relación necesaria, están el uno frente al otro de modo más racional, su relación adquiere una cualidad distinta, ya incluso por el hecho de estar la juventud socialmente más avanzada." (Max Horkheimer 1957)


A propósito del 15 de mayo.

Anda revuelto el corral mediático.Detrás de la crítica detectan el rostro de Carlos Marx y se burlan, soberbios, del desastrado aspecto que, al parecer, muestra su cadáver. Me parece que en su soberbia dejan ver el miedo que los acosa. Mucho más templado, en todos los sentidos, el maestro reaccionario D. Nicolás Gómez Dávila sabía que, respecto del marxismo caben dos errores simétricos, de un lado despreciar lo que enseña, de otro creer lo que promete.No conocen su enseñanza y podrían llegar - tan liberales ellos - a creer en sus promesas. Su liberalismo sólo será potente, como la doctrina reaccionaria de Gómez Dávila, si la llama marxista lo acendra. (Pido disculpas por tan intolerable paráfrasis).

Cada cosa en su sitio

La expresión titular podría hacerse valer como etimología de la palabra "crítica" y en ese sentido dejo el enlace a un breve artículo crítico en el que Aquilino Duque pone a cada cual en su lugar. Por mi parte, lo suscribiría dejando al margen la valoración del tamaño que quepa atribuir al que llamaban sus enemigos el "enano del Pardo". Es una dimensión que hay que ligar, dolorosamente, a la nuestra propia: para bien y para mal.

A. Duque. Dictadura y dictaduras

17/6/11

Nación Real - Nació Digital

A propósito de esta milonga del Día E, que es el día de hoy y tiene nombre de Plan (y2)

Es notable que haya sido el Sr. J.Ll. C-R el que haya señalado el fundamento común que hace posible, antes que las redes sociales, la comunicación de los participantes del llamado movimiento del 15 de mayo.Un fundamento constitutivo como detecta D. J. Ll. C-R. Por mi parte, ya señalé antes una verdadera aporía en el limbo humanista abstracto o cosmopolita en que se mueve el movimiento, limbo abstracto que sólo puede tener el valor de una economía a cuya sustantivación, precisamente, quisiera oponerse el movimiento. Al mismo habría que oponer con firmeza absoluta la realidad anterior del mentado fundamento, que es España.

Puede leerse aquí a D. J. Ll. C-R: Indignació espanyola.
Aquí puede leerse mi entrada anterior, en la misma dirección pero en sentido frontalmente opuesto.

Alberto Buela

A propósito de esta milonga del día E, que es el día de hoy y tiene nombre de Plan.

Alberto Buela se titula arkagueuta, acordándose de que Platón se nombra con ese término. "Eterno comenzante". Al margen de esta designación, me interesa su interés por la metapolítica.  
Acaso por este interés compartido he escogido de este arkagueuta, que ofrece aquí sus rebanadas de realidad, la siguiente: Un instrumento internacional sin políticas de Estado.

16/6/11

Comisión de espiritualidad

Es patente el hueco metafísico que la modernidad padece, un hueco labrado a conciencia y a fuerza de pura razón, de puritita razón. Hace tiempo que se hizo patente la interna constitución metafísica de la persona, quizás más patente a medida que esa constitución era bloqueada por la crítica y las personas singulares eran sustituidas por individuos homogéneos en el caldo de la nueva society. Es inherente al concepto de ilustración, es un momento de su dialéctica, la plena reducción positiva - científica o tecnológica y esto significa, finalmente, productiva - de todo contenido metafísico. La dialéctica de la ilustración niega cualquier posibilidad de una nueva metafísica de manera que, lejos de "ilustrar la ilustración", es preciso desbordar sus fundamentos. Esta es una tarea que no concede el estado presente del mundo, que desplegará una estrepitosa risa (nietzscheana) ante cualquier ensayo de reorganización espiritual. Cuando se reclama una nueva religiosidad y una teología superior no puede dejar de producir sonrojo el modo y manera de afrontar el problema por parte del llamado movimiento del 15 de mayo, cuya comisión de espiritualidad manifiestó una futilidad acorde con los tiempos, a cuyo lado la religión positiva de la humanidad - esa suerte de "catolicismo ateo" comteano - parece tener algún sentido.
Al respecto una tesis y una cita:
1. Ex Occidente Lux. El orientalismo que satura las prácticas de la citada comisión es fuente de problemas y raíz del oscurecimiento del sentido que hoy padecemos. 
2. "En el camino hacia la ciencia moderna los hombres renuncian al sentido. Sustituyen el concepto por la fórmula, la causa por la regla y la probabilidad. La causa ha sido sólo el último concepto filosófico con el que se ha medido la crítica científica, en cierto modo porque era la única de las viejas ideas que se le enfrentaba, la secularización más tardía del principio creador. Definir oportunamente sustancia y cualidad, actividad y pasión, ser y existencia, ha sido desde Bacon un objetivo de la filosofía; pero la ciencia pasaba ya sin estas categorías. Habían sobrevivido como idola theatri de la vieja metafísica y ya en tiempos de ésta eran monumentos de entidades y poderes de la prehistoria, cuya vida y muerte habían sido interpretadas y entretejidas en los mitos. Las categorías mediante las cuales la filosofía occidental definía el orden eterno de la naturaleza indicaban los lugares anteriormente ocupados por Ocno y Perséfone, Ariadna y Nereo. Las cosmologías presocráticas fijan el momento del tránsito (...). Mediante las ideas de Platón, finalmente, también los dioses patriarcales del Olimpo fueron absorbidos por el logos filosófico. Pero la Ilustración reconoció en la herencia platónica y aristotélica de la metafísica a los antiguos poderes y persiguió como superstición la pretensión de verdad de los universales. En la autoridad de los conceptos universales cree aún descubrir el miedo a los demonios, con cuyas imágenes los hombres trataban de influir sobre la naturaleza en el ritual mágico. A partir de ahora la materia debe ser dominada por fin sin la ilusión de fuerzas superiores o inmanentes, de cualidades ocultas. Lo que no se doblega al criterio del cálculo y la utilidad es sopechoso para la ilustración." (M. Horkheimer, Th. W. Adorno. Dialéctica de la Ilustración. 1944)

Violencia y legitimidad: 15 de mayo

Están los medios más indignados que los manifestantes que así se titulan. Al parecer el llamado movimiento ha perdido su suavidad y ejecuta una danza demasiado brusca para la sensible entraña del Leviatán. No ha sido un movimiento excesivamente violento si antedemos a la prensa. "Intimidar gravemente" significa "insultar", "escupir", "arrojar agua o leche" sobre el pulido rostro de nuestra democracia. 
No está bien maltratar a estos señores y es, además, peligroso porque tienen a su disposición el ejercicio de la violencia legítima. El señor A. Mas amenazó legítimamente a los manifestantes con dejar caer el mazo de su legitimidad sobre este pueblo que le parece estar convirtiéndose en turba o populacho. Pero es que lo que se está poniendo en discusión es precisamente el sentido de esa idea de "legitimidad", por eso los que la dan por consabida y evidente, arrogándosela o, ruego disculpas, asumiéndola legítimamente merced al resultado arrojado por el aparato electoral, califican a los que no la reconocen como turba antisistema, dado que se dirigen, al parecer, contra los principios en los que se asienta la idea asumida de legitimidad (democrática). Modificar el aparato electoral - empezando por la ley electoral y apuntando al sistema de partidos - significa atacar esa idea de legitimidad. Éste es el primer objetivo y fundamental del llamado movimiento del 15 de mayo.
Son muchos años de adoctrinamiento contra la violencia, pero hay formas sutilísimas de violencia: como violencia infinitesimal y cotidiana puede entenderse el actual tedium vitae derivado de unas condiciones de vida que habían escondido, aunque podía verse con facilidad, tras el nuevo modo de consumo  "individual, lúdico-libidinal y de masas", el feo gesto de absoluta inanidad metafísica de una vida meramente civil. Ésta es la raíz envenenada del aburrimiento, esa forma de dolor sordo, que infecta los días de las muchedumbres.
Puede que al impugnar la legitimidad se esté a punto de dar un paso fundamental de mayor envergadura: impugnar nuestra reducción a la condición de ciudadanos. No somos o no somos esencialmente ciudadanos.
No tengo esperanza y más bien temo que esa violencia, que late tras el no reconocimiento de la legitimidad democrática, alcance el grado de una violencia profunda capaz de negar la actual reducción civil de las personas. Por otra parte, sería la manifestación más evidente de una derrota de la antimetafísica moderna y la única afirmación de libertad.
No penséis que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada" (Mateo 10)

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