Entristece la visión de la orgullosa alegría, tanto como la de la pena absolutamente abnegada. Pero a uno u otro grupo pertenecen hoy (casi) todos los rostros. ¿Cómo alcanzar una alegría sin orgullo o una abnegación serena?. Las crisis llamadas económicas entrañan nuestro feo gesto maquillado y nuestra directa responsabilidad negada.
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25/9/11
Debellare Superbos
Entristece la visión de la orgullosa alegría, tanto como la de la pena absolutamente abnegada. Pero a uno u otro grupo pertenecen hoy (casi) todos los rostros. ¿Cómo alcanzar una alegría sin orgullo o una abnegación serena?. Las crisis llamadas económicas entrañan nuestro feo gesto maquillado y nuestra directa responsabilidad negada.
18/9/11
A. L. Huxley "!Menudo Mundo Nuevo ¡" 1931
"“Our Ford-or Our Freud, as, for some inscrutable reason, he chose to call himself whenever he spoke of psychological matters-Our Freud had been the first to reveal the appalling dangers of family life.The world was full of fathers-was therefore full of misery; full of mothers-therefore of every kind of perversion from sadism to chastity; full of brothers, sisters, uncles, aunts-full of madness and suicide. (...)
“Though you probably don’t know what those are,” said Mustapha Mond.
They shook their heads.
They shook their heads.
“But every one belongs to every one else,” he concluded, citing the hypnopædic proverb.
The students nodded, emphatically agreeing with a statement which upwards of sixty-two thousand repetitions in the dark had made them accept, not merely as true, but as axiomatic, self-evident, utterly indisputable. (...)
“Think of water under pressure in a pipe.” They thought of it. “I pierce it once”, said the Controller. “What a jet!” He pierced it twenty times. There were twenty piddling little fountains.
“My baby. My baby .!”
“My baby. My baby .!”
“Mother!” The madness is infectious.
“My love, my one and only, precious, precious .”
Mother, monogamy, romance. High spurts the fountain; fierce and foamy the wild jet. The urge has but a single outlet. My love, my baby. No wonder these poor pre-moderns were mad and wicked and miserable. Their world didn’t allow them to take things easily, didn’t allow them to be sane, virtuous, happy. What with mothers and lovers, what with the prohibitions they were not conditioned to obey, what with the temptations and the lonely remorses, what with all the diseases and the endless isolating pain, what with the uncertainties and the poverty-they were forced to feel strongly. And feeling strongly (and strongly, what was more, in solitude, in hopelessly individual isolation), how could they be stable?”
(Aldous L. Huxley Brave New World. 1931)
(Aldous L. Huxley Brave New World. 1931)
13/9/11
Última Posición
El frente se ha hundido en toda la línea. Está interrumpida toda comunicación y no se oye, desde hace días, la voz de ningún compañero. En la parte posterior del foso queda alimento y munición, pero cualquier resistencia es inútil. Se oye, aún lejano pero continuamente creciente, el fragor inexorable de los motores, pero ya no amenazan los disparos. No me cabe duda de haber sido detectado, definido, fotografiado. Creo ser visto como objeto de estudio por el numeroso ejército de retaguardia que diseña el nuevo mundo, creo haber perdido la calidad de enemigo a abatir. O acaso es un espejismo y no existen esos equipos científicos y tecnológicos que me habrían reducido con sus análisis biométricos y neurológicos, económico políticos, sociométricos y bioquímicos. No estoy siendo observado y no se discute la razón central de la más leve tensión muscular de mi rostro. Es la neurosis del vencido, únicamente. Carezco de relevancia y si mantengo esta posición es, por el contrario, por insignificancia. He pasado inadvertido.
Pero crece el sordo fragor de sus motores, a veces sobrevuela mi posición, a escasa altura, un enorme aparato cuya tecnología no hubiera podido imaginar. Viaja a una enorme velocidad y apenas emite un siseo ronco. A veces la noche es apacible, tras comer un par de esas barritas oscuras que proporcionaba nuestra intendencia, todavía he disfrutado de unos sorbos de vino. Conservo dos botellas que me trajo el último enlace. Habían sido recibidas en la base de mando, eran un regalo de mi padre. Me beberé la última antes de terminar mi trabajo, sea que decida emplear la munición en un gesto sin gloria o que afronte, como en un juego, al victorioso y soberbio Leviatán que avanza y cuyo rostro nadie ha visto. No es fácil que alcance siquiera a salir del foso, pero conozco modos de distraer por unos segundos su atención, podría - quizás - acercarme unos metros antes de caer barrido por el frío huracán que escupe su boca.
Hoy la temperatura ha descendido unos grados, empieza a hacer frío de verdad. Hoy beberé el vino de mi casa, es asombroso cómo ha empezado a crecer la hierba sobre el talud...
7/9/11
Nobleza obliga
Ante la enorme agresión al sistema educativo público o gratuito que han ejecutado nuestros gobernantes es preciso señalar - al margen de cualquier interés propagandístico - el sentido fundamental del estudio. Dejaremos de lado las necesidades educativas especiales, las tutorías o las muchas labores administrativas que se nos exigen, las actividades extraescolares o las labores organizativas y de guardia. Son razones inexcusables para defender la retirada de esas nefastas instrucciones de inicio de curso. La ínclita presidenta de la comunidad ha reconocido que la jornada formal del docente de los institutos de enseñanza pública se cifra en 38 horas semanales. Se refiere a la jornada formal porque el trabajo extraordinario es imposible de tasar y aquí es donde cobra sentido la apelación al viejo y sacramental sentido del estudio.
En una sociedad donde el trabajo exige un continuo trasiego de tareas fragmentarias el profesor es una figura de otro tiempo. El trabajador de cualquier otro sector, tanto como el empresario atento a su negocio, se ve cotidiana y continuamente inmerso en un tráfago apenas abarcable de contactos, cálculos volátiles, decisiones parciales... puedo imaginarme su irritación cuando encuentra a su vecino - dedicado a la educación - sentado a la sombra de un árbol, o ante su mesa de trabajo, simplemente leyendo, o cuando lo encuentra en su casa a mediodía leyendo o cuando pasea con lentitud sus largas caminatas diarias. ¿Pero cuándo trabaja este hombre?.
El necio no se pregunta, interesado, qué puede estar leyendo, sino que nota que está simplemente leyendo o, lo que es lo mismo para sus pocas luces, está disfrutando de su tiempo de ocio. El necio se deja conducir naturalmente por la concepción, groseramente funcional, de la educación que ha promovido nuestra democracia de consumo (individual, lúdico-libidinal y de masas). Todo estudio improductivo - desde la idea de productividad que domina en cierto terrorismo filosófico, hegemónico en el campo de la economía política contemporánea - aparece como mero adorno, es decir, como cultura.
Esa concepción reduccionista del estudio a formación de las maneras, vana erudición o, en última instancia, habilidad social está vinculada con un irenismo pánfilo que lleva décadas siendo promovido desde la concepción hegemónica de las ciencias humanas, con la psicología en vanguardia. Ha logrado la casi definitiva supresión de los saberes dialécticos - eminentemente políticos - del sistema educativo y ha dispuesto en su lugar la vana exaltación de una democracia formal que es un gran globo de viento, pero capaz de llenar las atolondradas cabecitas de los consumidores y opinadores de la nueva Europa del progreso y la solidaridad.
Pero esa Europa - cuya realidad dependía del sueño de una paz perpetua - no ahora, sino siempre ha sido insostenible y los saberes históricos, políticos, filosóficos habrán de volver a ser ejercitados en nuestros ajardinados campos de batalla. Porque frente a esas hermosas voces de la razón que ven en la guerra el fracaso de la política, aparece una contundente realidad que enseña la identidad de guerra y política. Guerra y política son lo mismo con medios diferentes, y en ambos momentos de lo mismo la filosofía no es otra cosa que el arte de diseñar el orden del mundo (podemos decir el mapa mundi) que sirva de horizonte a los antagonistas. Es cierto que, por ejemplo, las maneras corteses y la voz pausada de F. Nietzsche podría hacernos sonreir cuando leemos su autodescripción como martillo o dinamita, que el parsimonioso lector que fue K. Marx - décadas enclaustrado en la biblioteca del Museo Británico - no remite directamente al espectáculo de la revolución... o, por poner el mejor ejemplo, el Maestro por antonomasia - víctima sacrificial y caridad infinita - pudo afirmar: "no he venido a traer la paz a la tierra, sino la espada".
El profesor está leyendo y necesita para leer todo su tiempo disponible, cuanto más tiempo mejor. Ese tiempo suyo no tiene precio y no hay quien se lo tase. El beneficiario último de esa labor de efectivo magisterio es todo aquel que realmente entre en contacto con él y, en primer lugar, las generaciones más jóvenes a las que entregará algunas horas semanales. No lee para adquirir cultura, para expresar en latín, inglés o sirio lo que puede formular en perfecto español, no lee para acumular unos datos eruditos pero inconexos, sino para desvelar, o quizás para componer, el sentido del mundo.
En otro tiempo esa labor conducía necesariamente a la felicidad: "El hombre feliz es el que hace mayor número de cosas inútiles" (G. K. Chesterton). Hoy producirá un terrible desasosiego y una profunda amargura precisamente porque la deriva y el desorden real en que nos encontramos no concede ni la labor que describo, ni por supuesto sus resultados, es decir, la obra que pudiera delinear siquiera una línea de horizonte. Ahora bien, o esa labor se realiza con su noble improductividad o el presente quedará desatado de cualquier futuro, a la vez que quebrada su raíz histórica. En ese instante sin continuidad - sin ayer y sin mañana - el imbécil nefando sonreirá mientras mide la eficacia productiva de sus horas de formación.
_______________________________
Un profesor que yo tuve solía narrar una anécdota - acaso apócrifa pero, sin duda, significativa - que habría tenido lugar en aquella magnífica universidad centro-europea de comienzos del siglo XX, que tan a menudo se añora. Al parecer, en alguna ocasión, los discípulos y alumnos de E. Husserl hallaron una nota ante la puerta del aula en que habría debido tener lugar el curso de tan estimado profesor. En la nota se leía algo parecido a lo siguiente: "El Profesor Edmund Husserl no impartirá su clase hoy por no tener suficientemente claras sus ideas".
3/9/11
Educación ultramoderna.
Dejo enlace a una de las más netas expresiones de la nueva filosofía, escondida en el huevo de basilisco de la vieja ilustración, madurada en los campos del positivismo y el liberalismo clásicos, acicalada por el socialismo tecnocrático, en fin una expresión sin mácula de la nueva antropología filosófica de la modernidad. Sin duda es el fruto excelso de un pensamiento romo, grueso, sin matices, pero no cabe duda de que es eficaz en este, según dicen, final de la historia, dominado por democracias de consumo idividual, lúdico-libidinal y de masas.
Constitución de 1978-2011.
Al margen de cualquier otra consideración un beneficio de la reciente modificación de la constitución de 1978 es que ya no podrán decir que "nos la dimos a nosotros mismos". Hasta ahora el que hubiera sido aprobada en referendum quería servir de fundamento a tan estúpida fórmula. La constitución ahora vigente, de 1978-2011, ya no ha sido aprobada en referendum, al menos en parte, lo que para el concepto sacramental de democracia que profesan será suficiente, porque exige que ni una coma sea ajena al rito democrático en que, al parecer, se expresa la voluntad soberana. Se dirá que los partidos políticos mayoritarios, que han promovido la modificación, están legitimados por el resultado de las últimas elecciones y con eso basta. Otros ven una cesión de soberanía, no ya de esa soberanía que dicen residente en el pueblo español cuya voz se queda muda, sino también de la soberanía del Estado mismo que habría cedido a exigencias de nuestros acreedores.
Sea como sea, veremos pronto lo que harán los herederos del actual gobierno con su, según se espera, nuevo aporte de legitimación, con su abundante sobrelegitimación. Puesto que se nos pide silencio, habríamos de guardarlo también cuando quieran que cantemos. Digamos el próximo veinte de noviembre.
28/8/11
Proximidad y Distancia
Mil veces hemos leído acerca de grandes tragedias históricas, hambrunas abismales que segaban vidas por millares: ojos grandes, labios finos, pómulos de un rostro enteco bajo una piel gris de pergamino, óseo el gesto hasta la comisura de unos labios rígidos. A menudo se presentan las ceremonias de entonces como un acto de consuelo, como un atavismo irracional ante lo que se concebía como castigo y era únicamente un fenómeno climatológico, un terremoto, una epidemia o una guerra centeneria... Habría que dar a esas ceremonias su auténtico valor.
Hoy, en la era del altruismo y la solidaridad - neologismos modernos - hemos oído mil veces la promesa de superación no sólo de la guerra, ante el avance inexorable de un huracán de paz perpetua, sino de toda forma de miseria, ante el avance de un muerte higiénica. En la abundancia de la superproducción, sin embargo, la miseria histórica no nos abandona y, sin embargo, en un tiempo en que "la economía deviene destino del hombre" (Marx) no se nos concede forma alguna de consuelo. La, al parecer, inexorable legalidad económica que gobierna el mundo exige también sus numerosas victimas desacralizadas.Hoy las víctimas están en nuestra proximidad y también a una gran distancia porque no reconocemos - en la abstracción sin centro de la Humanidad - otro prójimo que cualquiera.
Cerca o Lejos. En la proximidad o en la distancia, nuestra posición ante el pobre ha quedado, desde luego, homogeneizada. Es el gran triunfo de la igualdad democrática.
26/8/11
Economía y Educación
La Comunidad de Madrid conduce a una Fundación a impartir clases compensatorias en Institutos Públicos de Educación Secundaria. Sin juzgar directamente esta intervención puedo dejar aquí la siguiente información.
La Fundación en cuestión es la siguiente: Empieza por educar.
Constituye el patronato de dicha fundación la siguiente nómina:
Presidenta del Patronato: Ana Patricia Botín
Patronos: Carlos Barrabés, Sol Daurella, Olaf Díaz-Pintado, Rosa María García, Felipe Morenés, Francesc Santacana, Francesc Solé y Carlos Trascasa.Véase su perfil en la página del patronato.
Socios Corporativos
Socios Corporativos
Socios platino
* Fundación Marcelino Botín
Socios oro
* Fundación Ramón Areces
* Fundación la Caixa
* Uría Menéndez
* Deloitte
Socios plata
* Deutsche Post – DHL
* Fundación Barclays
A propósito cabe evocar lo ya expuesto en este rincón: Aquí y aquí o también aquí. Desde luego - en estas páginas la misma consideración está por todas partes, pero acaso con más precisión en estas dos viejas entradas. EEES y Jünger. Si este blog cuenta con algún lector asiduo no hará falta definir la propia posición, ni tampoco habrá lugar al temor de que se me confunda. Léase el pavoroso modelo de "profesor transformacional" que se busca.
24/8/11
Bueno, De Verdad (Diario Digital Independiente)
Entrevista de G. Bueno para la UCE, a través de su órgano: el diario De Verdad (digital)
14-8-2011. Gustavo Bueno.
14-8-2011. Gustavo Bueno.
16/8/11
Investigaciones Científicas
Dos ejemplos tomados, sin buscar demasiado, de un manual de nuestro tiempo. Se recomienda no hacer en casa ejercicios como los siguientes, que están ejecutados en condiciones de seguridad y bajo la supervisión de especialistas.
1.
“Se sobreentiende que las directrices decisionales sobre cómo debe ser normativamente una política se toman en el ámbito político”.
Se sobreentiende que “directrices decisionales” equivale a simples decisiones y que si algo debe ser de un modo y no de otro, deber ser así “normativamente” porque en otro caso no debería ser así, sino que, simplemente, lo sería. Podríamos añadir que lo sería “fácticamente” para ser más “académicos” en el actual sentido de esta bella palabra que – recuerdo a G. Bueno – puede que signifique solamente “universitarios”.
Sobreentenderemos que las decisiones políticas son las que se adoptan en el ámbito político, aunque no tengamos claro si “ámbito político” aquí es o no sinónimo de Estado.
2.
“En este sentido, si se consideran los actores como objetos empíricos, el análisis estratégico se convierte en una mera descripción de situaciones particulares. Si los actores son realidades primarias o esenciales, el análisis estratégico deberá constituirse a partir de una metafísica de la libertad. Si son otra cosa – combinaciones, por tanto, de situaciones sociales particulares – es imposible pensar en definirlos con independencia del contenido de las posiciones sociales que ocupan. Es imposible, por tanto, pensar en analizar los procesos en que los actores se encuentran implicados a partir de la idea de que estos procesos consisten en un puro intercambio, ya que las modalidades de este intercambio dependerán, en definitiva, de los puntos de encuentro de los actores sociales en la estructura social, y su mensaje dependerá más de la información transmitida que del código utilizado”
Por actores debemos entender señores que participan en su calidad de funcionarios del Estado o de trabajadores de empresas privadas – subordinadas o subcontratadas para realizar una función prescrita por el gobernante –. O bien a algún sector del funcionariado o a la empresa o empresas en cuestión. Estos actores pueden ser juzgados libres o no. Esto – en la jerga – se dice: “Si los actores son realidades primarias o esenciales, el análisis estratégico deberá constituirse a partir de una metafísica de la libertad”.
También pueden juzgarse no libres u “otra cosa”, entendemos otra cosa que libres o que realidades primarias o esenciales. Los sujetos que llamamos actores se definen, entonces, por la posición social que ocupan, posición que les determinaría negando, al parecer, su libertad. Todo ello si suponemos que el escritor de estas líneas supone que libertad equivale a ausencia de determinación, según una muy superficial “metafísica de la libertad” que, pese a su superficialidad, está muy extendida (lo que es razón de nuestra suposición).
En fin, que si los actores no son libres o, mejor diríamos, absurdos, sino que sus decisiones están motivadas, en alguna medida, por su posición social entonces su relación con otros no podría concebirse como “puro intercambio” sino que el intercambio – o la relación – dependerá de las posiciones sociales ocupadas por estos actores. En este caso el mensaje, que en la relación se transmite dependería – no me pregunten por qué – más de la información que del código utilizado en la comunicación, supongo que se quiere decir que la relación depende más del contenido de la misma que de la forma en que se transmite ese contenido.
Nota aclaratoria.
La lectura de estos textos produce inicialmente, en los que somos de natural humilde, un efecto depresivo, derivado de nuestra tendencia a considerarnos intelectualmente incapaces, gente sin luces o de pocas entendederas. La madurez consiste en la afirmación propia alcanzada con esfuerzo, merced a la lectura de otros textos cuya comparación con esto es casi ofensiva. Esa madurez nos permite llamar a las cosas por su nombre y juzgar esta verborrea simple estupidez. La claridad es mucho más que mera “cortesía del filósofo”, que dice Ortega. La oscuridad, por el contrario, es el requisito de esta impostura.
12/8/11
Narciso vandálico y triste.
¿Lucha de clases?. Cómo seguir hablando de lucha de clases en la atmósfera de un egoismo "microfísico, capilar y disperso" en la que un individuo puede aprovechar el tumulto para apedrear un restaurante de comida rápida, porque se opone a sus ideitas relativas a la forma más adecuada de alimentación. O donde una atleta olímpica logra un nuevo móvil por la vía directa de tomarlo de un escaparate, tras destruirlo. O donde un profesor se apropia un nuevo televisor de forma semejante. O donde, finalmente, una joven millonaria hace su justicia expeditiva, no en nombre de clase alguna, sino en su propio nombre, desvalijando la correspondiente tienda. Es notable que sean determinados aparatos electrónicos y bebidas alcohólicas los objetos preferentes del robo en masa.
Hablar de "clases" se hace difícil en este ambiente no ya de radical nominalismo, sino de descomposición sin elementos, de manera que ya no es cuestión el desvanecimiento de toda subjetividad, sino que los elementos presuntos del presunto inconsciente se disuelven enteramente en relaciones volátiles, en fluctuantes proporciones movibles, donde no queda espacio alguno para la atribución de responsablidad. Es el irrespirable ambiente ultramoderno.
La prensa liberal presenta estos casos como modelos de vandalismo enteramente ajeno a la necesidad económica. Olvida que la idea de "necesidad básica" es una residuo naturalista que no tiene valor alguno y que es cierta concepción del deseo,"vandálica" de suyo, sobre la que ha venido trabajando el mercado pletórico de nuestro sistema económico. Por su parte, los nuevos críticos críticos de este nuevo capitalismo han asumido tan bien la lección que han elevado una indefinida, ubicua y, por supuesto, inconsciente potentia gaudendi a la categoría de realidad subyacente al fenómeno económico.
Hace décadas Charles F. Kettering, de General Motors, sabía que la viabilidad de la nueva economía dependía de la producción de un sentimiento de insatisfacción generalizado. Pues ahí está.
Hace décadas Charles F. Kettering, de General Motors, sabía que la viabilidad de la nueva economía dependía de la producción de un sentimiento de insatisfacción generalizado. Pues ahí está.
"La clave para la prosperidad económica consiste en la creación organizada de un sentimiento de insatisfacción"
(Charles Franklin Kettering, citado en Sánchez Ferlosio, Rafael. Non olet. Destino. Barcelona. 2003)
8/8/11
Espiritualidad Occidental.
Hoy la norma ávida del mercado desatado dirige nuevamente su apetito a nuestra deuda, avalada por los países del norte, a través del BCE. Mañana nos encontraremos - sin posibilidad de previsión y sin medios de defensa - ante un nuevo envite de dejación, y nuestro amorfo rostro de consumidores satisfechos mostrará otra vez su gesto de alarma al ver peligrar su "calidad de vida" descalificada. Solución política no encuentro, porque no deseo ser profeta de algún mal, aunque sea menor.
Acaso reiterar una norma de elemental resistencia, en la que cifro en mi propio fuero la raíz esencial de Europa: aproximarse, unirse y permanecer juntos. Esta es la única muralla (katechon) ante el enemigo fundamental. En el mundo oceánico de las inmensas distancias, en el mundo del comercio y la espada, este elemental gesto de proximidad y reconocimiento puede resultar revolucionario por tradicional. Este contenido esfuerzo que asimila lo ajeno por continuidad inmediata, es la actitud básica de la existencia comunitaria. Pero esta proximidad pide soledad y retiro, y sólo así puede fundar una comunicación renovada. Estoy hablando de una comunidad de singulares, convivencia de solitarios, que ya sirvió de cerco ante el avance de la barbarie en otro tiempo.
"Pues aunque esté cercado de hombres buenos o de hermanos devotos, o de amigos felices o de libros santos, o de tratados hermosos, o de cantos suaves e himnos, todo aprovecha poco y tiene poco sabor cuando soy desamparado de la gracia y dejado en mi propia pobreza" (De la imitación de Cristo y menosprecio del mundo. Tomás de Kempis Capítulo. IX)
5/8/11
La Dictadura
Bajo la retórica psicológica que alude a depresivos u optimistas, a realistas fríos o a soñadores de ideas, aparecen voces que reconocen ya el estado de excepción como situación determinante de la realidad política, y buscan al dictador capaz de hacer frente a la agresión y de reordenar el estado de cosas. Ayer mismo, la derecha, hasta antes de ayer liberal, abominaba ya del parlamentarismo y buscaba una correción presidencialista [El gato al agua. Radio intereconomía. 4.08.11]. Hoy mismo se busca al político suicida "que de un paso al frente". Todo ello envuelto en la púdica jerga psicológica que se delata en los ejemplos - A.Lincoln o W. Churchill... - unidos a conflcitos bélicos de primera magnitud. Si ese paso al frente supone un suicidio no aparecerá el dictador, pero alguien habrá de darlo cuando la solicitud de su presencia resulte un clamor. La aclamación sustituye al voto en el estado de excepción. Las ideas de Carl Schmitt o de E. Niekisch - entre otros - acerca de los límites del parlamentarismo, vuelven a cobrar vigor. Por su parte, el anciano Carrillo ve florecer viejas revoluciones.
Si por acaso el marasmo presente es superado por medios incruentos, aunque habrán de ser necesariamente dolorosos, no deberíamos engañarnos sobre el escondido rostro del mundo que aflora hoy, bajo la balumba de badulaque de nuestras necesidades y estándares de consumo. La revolución que se aguarda no debiera conducirnos a ningún futuro, ni entregarnos a más progreso. No habría que burlarse de las demandas de recomposición espiritual del hombre, no del hombre nuevo, no del hombre de mañana, sino del hombre eterno. Pero a mí no me cabe, al respecto, ninguna esperanza.
4/8/11
Perros del mar.
No es fácil ponerle nombre al trasunto actual del viejo Barbanegra, del Olonés, o del mismísimo Francisco Draque, tan honorable y digno de respeto que mereció el título de Sir: Sir Francis Drake. Pero, corsarios o piratas, el gran océano mundial del mercado, el gran charco del mundo, está infestado de perros del mar.
Por un parte, el gran acreedor global es la actual fábrica del mundo, por utilizar el viejo título ostentado originalmente por Inglaterra. China es el primer acreedor de los Estados Unidos de América y, por lo que a España respecta, varias veces parece haber evitado el colapso financiero comprando deuda del Estado. El medio lo constituyen los llamados "fondos soberanos" que satisfacen países ricos en fuentes de energía o materias primas, o bien países con superavit fiscal, dispuestos a invertir en la compra de deuda - pública o privada -. A China se suman aquí otros países financieramente saneados.
Por un parte, el gran acreedor global es la actual fábrica del mundo, por utilizar el viejo título ostentado originalmente por Inglaterra. China es el primer acreedor de los Estados Unidos de América y, por lo que a España respecta, varias veces parece haber evitado el colapso financiero comprando deuda del Estado. El medio lo constituyen los llamados "fondos soberanos" que satisfacen países ricos en fuentes de energía o materias primas, o bien países con superavit fiscal, dispuestos a invertir en la compra de deuda - pública o privada -. A China se suman aquí otros países financieramente saneados.
En atención a la tesis que defiende la substancial inseparabilidad de política y economía, de Estado y Mercado, parece que - contra la pretendida evidencia de un mercado autorregulado - está produciéndose el tránsito a un nuevo orden político mundial, que no parece prescindir de las unidades políticas clásicas, los Estados Nacionales, aunque los reordena y, en algunos casos, promueve su articulación en alianzas que suponen síntesis relativas: uniones comerciales, federaciones, afictionías... Tampoco prescinde, sino que adelanta a posiciones de vanguardia, al efectivo protagonismo, a las viejas unidades imperiales. Y el proceso sigue pese a la ficción que pretende que la acción política se reduce a su función moderna de gestión y reequilibrio del sistema de producción, distribución y consumo, es decir, de gestión económica.
Pero, por otra parte, ayunos de todo componente histórico metapolítico, el proceso de la modernidad - la extensión de Europa ahora ya sin Europa - sigue su curso. Si China como unidad política arcaica deviene primer acreedor mundial, por otra parte estamos ante un grado extremo de democracia económica. Es que, en efecto, ahora resulta ser la "inversión colectiva" de grandes masas de pequeños inversores la que satisface unos fondos que oscilarían en torno a los 18 o 20 billones de euros. Resulta, asimismo, que en estos fondos los inversores anglosajones son ampliamente mayoritarios. La mayor, pero sólo una de estas gestoras de fondos, dispone de activos que multiplican varias veces el producto interior bruto español. A estos fondos de inversión se suman enormes "fondos de pensiones", derivados del esfuerzo de ahorro de millones de individuos que esperan disfrutar de una cómoda jubilación, y que por lo pronto satisfacen unos 14 billones de euros. Por último, también el capital acumulado en "fondos de riesgo" es de procedencia anglosajona y su riesgo derivaría del hecho de que manejan sus fondos - de hecho menores que los ya citados - enteramente al margen de cualquier consideración a otra norma que el gran mantra del mercado: optimización de beneficio, reducción de coste... Mucho cuello para tan poca soga.
Pero, por otra parte, ayunos de todo componente histórico metapolítico, el proceso de la modernidad - la extensión de Europa ahora ya sin Europa - sigue su curso. Si China como unidad política arcaica deviene primer acreedor mundial, por otra parte estamos ante un grado extremo de democracia económica. Es que, en efecto, ahora resulta ser la "inversión colectiva" de grandes masas de pequeños inversores la que satisface unos fondos que oscilarían en torno a los 18 o 20 billones de euros. Resulta, asimismo, que en estos fondos los inversores anglosajones son ampliamente mayoritarios. La mayor, pero sólo una de estas gestoras de fondos, dispone de activos que multiplican varias veces el producto interior bruto español. A estos fondos de inversión se suman enormes "fondos de pensiones", derivados del esfuerzo de ahorro de millones de individuos que esperan disfrutar de una cómoda jubilación, y que por lo pronto satisfacen unos 14 billones de euros. Por último, también el capital acumulado en "fondos de riesgo" es de procedencia anglosajona y su riesgo derivaría del hecho de que manejan sus fondos - de hecho menores que los ya citados - enteramente al margen de cualquier consideración a otra norma que el gran mantra del mercado: optimización de beneficio, reducción de coste... Mucho cuello para tan poca soga.
21/7/11
Perestroika (2)
El final de la Unión Soviética supuso efectos históricos de enorme alcance, pero en el terreno educativo no puedo dejar de recordar que coincidió con la implantación de la LOGSE. Los acontecimientos históricos de primera magnitud arrastran una gran cantidad de alteraciones menores, en concurrencia con líneas de causalidad de muy diversos órdenes. Así pues, entiendo que el final de la URSS remótamente coadyuvó a la transformación de nuestro modelo educativo: diversificación creciente, introducción de contenidos ultramodernos, psicologización y tutorización cívica de la población... Ese modelo ha ido acentuando su inconsistencia con los años, siempre en la atmósfera del final del mundo histórico y la era del paraíso liberal o democrático, que la victoria del "Mundo Libre" había hecho posible.
Los elementos nuevos de la situación educativa crecían en la atmósfera psicopedagógica y suponían - en general - una liberalización educativa: optatividad, atención psicológica "personalizada", relajación disciplinaria... todo ello unido a la terrible infección relativista sobre los contenidos histórico-filosóficos de la vieja tradición. Esta relativización, por lo demás parte de un proceso multisecular, es un elemento ideológico esencial para hacer pasar la liberalización eductiva en cuestión. Además, por entonces tales contenidos tradicionales se vincularon al franquismo, delatándose un criptofranquismo ubicuo, que sirvió para demoler contenidos cuya raíz - constitutiva de la vieja Europa - se encontraba a muchos siglos de distancia de nuestra guerra civil. Se trataba de un ataque en forma a la tradición, de la que han participado, también y por supuesto, los liberales que, sin embargo, aún aceptaban llamarse conservadores. En fin, entre socialdemócratas y liberales pseudoconservadores (las fuerzas que han gestionado en Europa el resultado de la gran guerra durante los últimas siete décadas) han ido hundiendo los, en cualquier caso, residuales contenidos histórico-filosóficos de la educación tradicional; y así hemos llegado a la actual coyuntura. En otros países, en los que el proceso es anterior, dado que aquí el franquismo supuso una anomalía de treinta años, se preservaron en contextos de laboratorio auténticas élites, todavía consagradas al estudio en su sentido clásico, élites que han ido sucumbiendo parsimoniosamente. En España esas minorías han carecido del carácter artificial y elitista de las momias europeas de la cultura, pero han ido desapareciendo con la extinción misma de sus vidas individuales en los últimos treinta y cinco años de democracia coronada. Eran además fácilmente reos de la eficaz acusación de criptofranquismo. Hoy ya no queda casi nada.
Cuando leo que la reestructuración actual de la educación pública suprime las tutorías... casi sufro un espejismo. Sería hermoso erradicar las tutorías y con ellas a los profesionales de la orientación y todo el caldo insubstancial del pedagogismo moderno. Pero el espejismo dura un instante, es una medida sin gravedad, un elemento más en la reconversión económica del sector. La nueva reestructuración es una explosión relativista final que ha de conducir a la perfecta liberalización de la educación, sometida fielmente a las exigencias del mercado.
Cito a uno de los anómalos supervivientes de nuestro pasado inmediato, cuya lectura recomiendo encarecidamente a los profesores de secundaria en nuestro actual verano de militancia. Escribió Rafael Sánchez:
"Parece que sigue estando en discusión la dualidad entre enseñanza pública y enseñanza privada. Al distinguir la segunda con la sola determinación de "privada" se pasa en silencio el rasgo en que habría que haber puesto antes el acento: "de pago". Como tal discusión se ha centrado en la reivindicación del derecho de la libertad de enseñanza, se ha dejado de lado el factor principal: que los papás y las mamás que reclaman libertad de elegir para sus hijos la enseñanza que crean conveniente tienden a mandarlos a "colegios de pago". Sólo los de mi ya avanzada edad recordarán el enorme valor que tenía la fórmula "Un muchacho educado en los mejores colegios de pago", como una credencial cotizadísima no sólo para lograr un puesto, sino incluso para contraer matrimonio La diferencia está en que mienstra hoy hay muchos colegios de pago, y que pueden por tanto contratar profesores más caros, que están en manos de laicos, en mi tiempo casi todos los colegios de pago eran de religiosos. Y esta diferencia aparejaba, además, lo siguiente: un colegio de jesuitas, por ejemplo, sacaba todos su profesores, salvo raras excepciones, de la propia Compañía de Jesús; profesores, que, al estar sometidos al voto de pobreza, no recibían remuneración alguna, de modo que los colegios de pago de los jesuitas, por mucho que la Compañía se reservase un mayor o menor porcentaje de ganancia para las atenciones y finalidades de la propia institución, podían mantener los precios a un nivel por lo menos relativamente bajo, aparte de admitir un cierto número de becarios. (...). Por otra parte, estaría muy equivocado el que pensara que aquellos profesores jesuitas, sin salario alguno, fuesen mínimamente incompetentes en sus asignaturas respectivas, por el contrario, yo mismo habiendo estudiado cuatro años en el internado de Villafranca de los Barros, puedo dar fe de la excelente calidad académica que en todas las asignaturas exigían y lograban los jesuitas de su profesorado... (...)...
Como quiera que sea, hay que decir que los colegios de pago religiosos, ajenos por lo menos en principio, al furor de lucro, nunca podrían haber elevado sus matrículas hasta los niveles de la escala de precios que los actuales colegios de pago de carácter laico, y por tanto con el pleno derecho de regirse pro el puro criterio de la maximización del beneficio empresarial, pueden llegar a permitirse alcanzar. (...). ....estos colegos de pago laicos, en cuanto empresas privadas plenamente modeladas con arreglo al principio liberal del beneficio, podrían llegar a multiplicar por 5 o por 50, a través de los precios de matrícula, la profundidad del escalón económico y social que antaño se interponía entre "la niñas de pago" y las "gratuitas". No queda más que defender la enseñanza gratuita, que hoy por hoy se nos ofrece como enseñanza pública estatal, pero teniendo en cuenta que los que propugnan la libertad de enseñanza no sólo apoyan en su nombre la existencia de enseñanza privada, sino que también coinciden en gran parte con los apologetas del "Estado mínimo"... .
(...)Al fomentar con una propaganda cada vez más insistente, una desconfianza generalizada hacia las instituciones estatales, es sólo una ficción - que hasta los propios "antiestatistas" se creen de buena fe - la de que lo que se está haciendo es tratar de liberar a los individuos del carácter opresivo, "dirigista", del Estado (...), lo que se logra, en realidad, es inducir una actitud de retraimiento antisocial, de recelosa y atemorizada prevención frente a todo ámbito de vida pública, como debería ser precisamente, en grado máximo, el de la enseñanza.(...).... lo que en verdad se manifiesta no es sino la presión de una economía privatizante por disolver - en un circuito de realimentación positiva, efecto y causa de sus propias consecuencias - los últimos residuos de socialidad y vida pública. Halagando aquel triste ... fetiche de la Ilustración: "la autonomía del individuo", con el espejuelo del derecho de cada cual como contribuyente y como consumidor, en lo que se termina es en desalojar la plaza pública y enclaustar a los individuos en la estrechez psicológica y mental de su privacidad.
De la ya mencionada invasión de lo público por lo privado, la manifestación más ostensible y más sangrante y que agrede y corroe más fuertemente el carácter eminentemente público que deberían tener las relaciones de enseñanza es la práctica consuetudinaria, establecida en los últimos 20 o 30 años y hoy no sé si hasta jurídicamente sancionada, del derecho de intervención que se concede a los papás y las mamás de los alumnos, no sólo en los colegios de pago, sino también, aunque no sé en qué grado en los colegios o institutos públicos, para coprotagonizar con los profesores las tareas de la enseñanza" (Rafael Sánchez Ferlosio. Borriquitos con chandal. En: La hija de la guerra y la madre de la patria. Destino. Barcelona. 2002, págs.17-45)
Añadiría que la presencia de la función orientadora y de la tutoría supone no ya una invasión, sino una conversión de la labor pública en ejercico psicológico y formal de atención privada. Añadiría que sólo disponiendo el proceso que señala Ferlosio en perspectiva histórica, y por lo mismo política, podríamos llegar a entender el presente al que nos vemos traídos.
15/7/11
Excelente política de la Excelentísima presidenta de todas las excelencias.
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6/7/11
Consagración del Imbécil.
´"Porque habrá entonces una gran tribulación, cual no la hubo desde el principio del mundo hasta el presente ni volverá a haberla.Y si aquellos días no se abreviasen, no se salvaría nadie; pero en atención a los elegidos se abreviarán aquellos días." (Mateo 24. 21-22)
Las universidades madrileñas ofrecen más de mil quinientos títulos de grado, la estructura del examen que permite acceder a los estudios universitarios (P.A.U) ha alcanzado un grado de diversidad y complejidad, al parecer propia de nuestro tiempo. Agencias de evaluación y departamentos de calidad establecen el valor de una obra, acaso como las agencias de calificación de riesgo estiman - desde su altura soberana - el valor del producto que rinden empresas y/o estados. En todo caso fiscalizan la labor académica como los departamentos de calidad observan la actividad productiva.
Jamás una masa de población del volumen de la actual ha deambulado de un sitio para otro actualizando su formación, en el seno de un sistema tentacular tan diverso y, al parecer, tan complejo. Maestrías en Igualdad de Género o en Felicidad Personal comparten escaparate con numerosos estudios orientados a la "actividad emprendedora".
Semejante multiplicación aparente del saber, que además se titula habitualmente científico, esconde detrás un desorden intelectual y moral, sin par en el tiempo histórico. Jamás ha podido presentarse un tiempo de tal grado de inanidad filosófica, de perfecta imbecilidad intelectual. Su vínculo con ubicuos fenómenos de corrupción social no debería resultar oscuro para cualquiera dispuesto a ver.
Es cada vez más un ejercicio de sacrificio real ponerse a leer alguno de los manuales de tan abundantísimas materias. Pero el desorden íntimo procede de la raíz moral de las personas y este desorden converge con la negación de los vínculos antropológicos que constituyen una tal realidad personal. Nunca agradeceremos bastante la señalada reducción de los tiempos.
17/6/11
Nación Real - Nació Digital
A propósito de esta milonga del Día E, que es el día de hoy y tiene nombre de Plan (y2)
Es notable que haya sido el Sr. J.Ll. C-R el que haya señalado el fundamento común que hace posible, antes que las redes sociales, la comunicación de los participantes del llamado movimiento del 15 de mayo.Un fundamento constitutivo como detecta D. J. Ll. C-R. Por mi parte, ya señalé antes una verdadera aporía en el limbo humanista abstracto o cosmopolita en que se mueve el movimiento, limbo abstracto que sólo puede tener el valor de una economía a cuya sustantivación, precisamente, quisiera oponerse el movimiento. Al mismo habría que oponer con firmeza absoluta la realidad anterior del mentado fundamento, que es España.
Puede leerse aquí a D. J. Ll. C-R: Indignació espanyola.
Aquí puede leerse mi entrada anterior, en la misma dirección pero en sentido frontalmente opuesto.
4/3/11
Reforma Teológica, Teísmo... Ateísmo
"El Dios del calvinismo es el Leviatán de Hobbes, con su potencia que nada limita: ni el derecho, ni la justicia, ni la conciencia". (John Neville Figgis. El derecho divino de los reyes)
Lo cita Carl Schmitt en su estudio sobre el Leviatán de Hobbes.
Lo cita Carl Schmitt en su estudio sobre el Leviatán de Hobbes.
26/1/11
La educación como profesión (2)
La situación límite en que la educación se encuentra hoy, otro efecto de la vía muerta a la que nos conducen posiciones asumidas lenta pero inexorablemente desde hace dos siglos, tiene efectos muy dolorosos sobre la conciencia de los que todavía conciben su labor en términos de la vieja y vencida idea del magisterio. He señalado al asfixiante proceso de reducción económico-técnica - "funcional" o "profesional" - de los contenidos de la educación. La consiguiente degradación selectiva del corpus heredado afecta de modo trágico a quienes conservan, como representantes de un momento anterior del proceso de "profesionalización", dicha resistente concepción del magisterio. La arruinada idea de la libertad académica según la cual toda posición o doctrina - contando con las reglas de la argumentación y el dominio de la información - pudiera ser, no ya defendida, sino presentada o expuesta, es una idea que empieza a resultar peligrosa para el que aún hoy, vanamente, la encarne.
A esta libertad intempestiva, no se opone ya únicamente el poder del Estado, sino la conciencia de un auditorio convencido de su libertad. Los padres y tutores vigilan para que la joven generación reciba la opinión correcta y, aunque puntualmente se oponga a la propagación ideológica más expresa, no tolerará en ningún caso la lectura directa de obras siniestramente subversivas. Con ello la práctica totalidad de la tradición queda oscurecida ante el luminoso avance del presente que suscriben defensores del menor, asistentes sociales, consejeros de educación, directores de institutos pedagógicos y una numerosa multitud de diminutos librepensadores todos ellos alzados sobre la plataforma de difusión de los medios de formación de masas, con la televisión en vanguardia.
Sólo el silencio pasivo y humilde garantiza hoy la propia conservación. Hay que aprender y aprenderemos a agradecer la amonestación y la posterior corrección que se nos exige.
"Para que el pacto social no sea una vana fórmula, encierra tácitamente este compromiso, que sólo por sí puede dar fuerza a los demás, que quienquiera que se niegue a obedecer la voluntad general será obligado a ello por todo el cuerpo. Esto no significa otra cosa sino que se le obligará a ser libre, pues es tal la condición que, dándose cada ciudadano a la Patria, le asegura de toda dependencia personal; condición que constituye el artificio y el juego de la máquina política y que es la única que hace legítimos los compromisos civiles, que sin esto serían absurdos, tiránicos y estarían sujetos a los más grandes abusos" (Rousseau. El contrato social. VIII Del soberano)
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